Pensé en escribirte con sangre como una vez prometí, pero uno de los motivos de esto es dejarme de tonterías.
Todo lo que dije lo creí necesario. No te fui infiel ni pensé serlo, aunque creas lo contrario. Ya no te extraño, Lilith.
Me despido sin intenciones de cambiar el orden de mis mentiras. Y no espero que me perdones por copular con la muerte.
Un fragmento de mi cuentillo Un panalito y tu carta dark pendeja.